revienta en mil astillas
cuando en el nuevo relfejo
descubre que sus vidrios
eran transparentes."
Casimiro Fuensalida.
Hoy ví muchas manos.
Hoy ví muchos dientes.
Inquietas e inquietos
todo el tiempo.
Hoy ví cómo el aire
transformado en filo,
avanzaba sobre mi cuerpo...
y no detuve mi marcha;
ni por un segundo me detuve.
Hoy comí caramelos de vidrio
y estuve envuelto en pájaros
que solo se me acercaban
para comer lo que yo no quería...
Hoy te vi entre mis ojos
yendo sin venir.
Soplando las nubes
que el cielo solía envolver.
Hoy ví todo menos un espejo...
Hoy estuve más despierto que nunca.